La causa del siniestro fue un brasero de picón que dado su proximidad con las cortinas y el sofá se propagó por toda la vivienda. El salvador fue un perro "Chiqui" que con sus ladridos ahuyentó a sus dueños de la casa.

En un pueblo de Córdoba una familia puede agradecer a su mascota que les hallan salvado de morir asfixiados por el humo del incendio.

A altas horas de la noche cuando dormían, escucharon los ladridos del perro. Al levantarse para hacer callar al animal se dieron cuenta que el salón, la cocina, el baño y la despensa de su vivienda estaban en llamas. Desesperados gritaron pidiendo auxilio y en unos minutos los vecinos de la localidad acudieron a ayudar. Entre todos derribaron la puerta de entrada permitiendo salir a los residentes y al animal sanos y salvos.

María Cruz Pérez, la dueña de la casa incendiada daba gracias al animal por haberles avisado a tiempo y aunque lamenta todas las pérdidas materiales que se han ocasionado, está enormemente agradecida por poder contarlo.

Ana B.