Este artículo pretende ser un ataque directo contra los fundamentos del nacional socialismo. Ya que uno de los basamentos del nacional socialismo es el “orgullo racial” podríamos dar un pequeño y general repaso a la historia de los Europeos, conquistas, desmanes etc:

Vamos a comenzar en orden cronólogico con el Imperio Romano, que desplegó sus conquistas por casi toda Europa, llegando hasta España e Inglaterra, -en muchos aspectos tiene parámetros comparables con el III Reich, aunque claro éste último duró unos pocos años y el Imperio Romano siglos, de dominación, de expolio, de matanzas, de esclavismo hacia sus propios congéneres Europeos a los que denominaban como “Bárbaros”, solo hay que echarle un vistazo a algunos autores de la época y veremos que no se cortan un pelo en describir toda clase de desmanes. Roma y su Imperio podría definirse como una de las más crueles dictaduras que ha vivido Europa. Todo un ejemplo histórico de lo significa el ansia de Poder y la megalomanía de una parte de lo Europeos. Aquellos que hayan leído sobre la historia de este período podrán entender lo que digo.

Vayamos a los Españoles, ya que nos toca tan de cerca. La Conquista de lo que hoy denominamos Hispanoamérica fue simplemente uno de los hechos más luctuosos de nuestra historia. Los Conquistadores, dígase Hernán Cortes, Lope de Aguirre, etc. no es que fueran unos personajes muy honorables que digamos, eran una pandilla de mercenarios en busca de riquezas y expolio, poco más, no dudaron un segundo, -siempre bajo la protección de la Iglesia Católica- en arrasar, exterminar, masacrar, todo lo que encontraron a su paso, pueblos enteros incluidos niños, jóvenes, ancianos, mujeres, etc. fueron borrados de la faz de la tierra, éstos eran considerados seres inferiores, simples bestias sin derecho a nada, miles fueron bautizados a la fuerza, obligados a adoptar el Cristianismo como religión, renunciando a sus costumbres y creencias.

Demos un repasito a los Anglosajones, pueblo tan admirado por Adolf Hitler o Rudolf Hess. Por un lado tenemos la conquista de América del Norte, en ella vivían cientos de tribus autóctonas, hoy no queda nada de ellas, algunas reservas como reclamo para los turistas y poco más. Los ingleses se comportaron como auténticas alimañas, y siguiendo el ejemplo de sus “odiados” españoles unos siglos antes, exterminaron a miles de personas en un afán de conquista sin fin, robándoles las tierras a sus originales dueños.

Junto con esto tenemos las prácticas esclavistas que comenzaron un tiempo después, junto con holandeses, franceses, etc. se dedicaron secuestrar a los pobladores del continente Africano y después de hacinarlos en barcos “negreros” (donde morían la mitad en el viaje), los trasladaban a Estados Unidos. Lo que siguió ya lo conocemos todos, los africanos fueron utilizados como animales de acarreo en los trabajos más duros, tratados como “basura inferior”, tuvo que pasar mucho tiempo hasta que este pueblo pudo reivindicar sus derechos, tarea que aun hoy no esta del todo zanjada. Coincidiendo con esto, o quizás un poco después, sobre el principio de siglo, África fue expoliada y dominada por europeos (ingleses, alemanes, holandeses, etc.). Hoy nos quejamos de que vienen en “riadas” desde este Continente a ensuciar nuestra maravillosa forma de vida, pero no les ha quedado más remedio: la falta de recursos, el hambre, las guerras (las armas se las vendemos nosotros) no les deja otra salida. Los europeos tienen una gran deuda histórica y moral que pagar, mirar para otro lado es de todos modos una conducta bastante habitual dentro de nuestro complejo de “superioridad racial”.

También podríamos mirar un poco hacia la India, un continente que estuvo durante mucho tiempo bajo dominación Inglesa. Como siempre reinó la misma actitud prepotente y endiosada, en la que los autóctonos eran sólo un montón de “perros” a los que utilizar para sus fines egoístas de poder y dominación -de hecho los ingleses vivían apartados de los hindúes, - y por supuesto no se mezclaban racialmente. La Independencia de la India costó miles de muertos, por parte de los autóctonos claro, pues los Ingleses nunca se quisieron marchar.

Habría otros casos que comentar como el tema de Japón o de China, Sudáfrica, Polinesia, etc. pero al ser muy puntuales lo dejaremos para mejor ocasión, solo decir sobre estos episodios, que esta “maravillosa raza”, siempre se comportó de la misma forma: arrasando, matando, expoliando, esclavizando.

Ahora demos un repaso a la historia mas reciente, el III Reich. Ya se enuncia con claridad prístina en el libro escrito por Adolf Hitler “Mi Lucha” la supuesta “inferioridad” del pueblo Judío, y la “superioridad de los Arios” –término este ultimo no inventado por Adolf Hitler ya que venia siendo utilizado casi desde principios de siglo por muchos autores: Chamberlain, Gobineau y un largo etc. y no sólo dentro de la filosofía o la literatura sino también dentro de estamentos Históricos, Antropológicos etc. Hoy en día se sabe perfectamente que lo de “Ario” es un término que sólo se debería utilizar para enumerar a ciertos pueblos con parecidos rasgos idiomáticos, ya que no existe ni ha existido nunca en Europa un denominador común de tipo racial, puede haber entre algunos Europeos cierta idiosincrasia de homogeneidad pero de ahí a clasificar a todo el conjunto dentro de un estrato común de tipo racial va un abismo, ya que simplemente los Europeos están desde hace siglos completamente mezclados, debido a las cientos de invasiones, incursiones, etc. de otros pueblos. Hablar hoy de “pureza racial” es simplemente una fantasía.

Como decíamos, ya Adolf Hitler nos habla con pelos y señales de la pretendida “inferioridad” de los Judíos, la “conspiración Semítica”, además de otros muchos temas, dígase, el Nacionalismo Germánico, Anticomunismo, Patriarcado, el origen “casi divino” de los Arios, y un largo etc. Todos estos temas que para nada son originales de Adolf Hitler, ya que son asuntos bastante recurrentes desde el principio de siglo. Hitler lo único que hizo fue mezclarlo todo en un maremágnum doctrinario –bastante aburrido por cierto, lo puede comprobar cualquiera haciendo el esfuerzo casi sobre humano de leerse “Mi Lucha”.

Por desgracia este maremágnum que dio origen a lo que luego conoceríamos como nacional socialismo, se convirtió en un dogma doctrinario que desembocaría en el exterminio sistemático de millones de personas, por el mero echo de pertenecer a la raza judía, ser comunistas, anarquistas, gitanos, disidentes, homosexuales, etc.

Adolf Hitler no se puede negar, fue un tipo bastante astuto, un autentico intrigante político con carisma, que aprovechándose de las penurias que el pueblo Alemán sufría en aquel momento, adivinó una oportunidad de oro para alcanzar el poder. Aquellos más cercanos a él lo siguieron con fe ciega, aunque todo sea dicho de paso a más de la mitad de los que le siguieron en un principio, muchos amigos íntimos como Ernst Rohm (que lo conocía bien y adivino su megalomanía ) no dudo en quitárselos de en medio. Eliminó a las SA y se alió con el ejercito, erradicó toda disidencia dentro del partido, sobre todo eliminó a todos aquellos del ala más anticapitalista y decidió hacer un pacto con la Gran Industria, con la burguesía, con el Gran Capital, pues como todo político con ansias de Poder vio que la única forma de llegar a él sería aliándose con todo este contubernio. El “Socialismo” solo fue una mera disculpa, una pantalla engañosa para tener a parte del pueblo a su lado, la verdadera cara del totalitarismo se dejó ver.

Pero vamos al fundamento de la cuestión, Adolf Hitler y el nacional socialismo se embarcaron como no podía ser de otra manera en una guerra de Conquista, ellos eran la “Raza Superior” y tenían el derecho casi divino de conquistar la tierra, por suerte para todos les salió mal. Los blancos europeos, en este caso los alemanes volvían a actuar como siempre lo habían hecho, con soberbia, con egoísmo enfermizo, con ansia de Poder desmedido, con crueldad sin limite.

Aparte de la misma guerra, donde murieron millones de personas, tenemos los famosos campos de concentración, y las manidas “cámaras de gas”. ¿Existieron éstas? En mi humilde opinión creo que sí existieron. Sea como sea, tenemos el tema de los campos de concentración, y de ello no hay ninguna duda, allí se encerraron a millones de personas, donde sufrieron toda clase de ignominias, hambre, enfermedades debidas al hacinamiento, trabajos forzados, malos tratos, ejecuciones y un largo etc. Ningún poder es quien para privarnos de nuestra libertad y someternos a toda clase de penurias y horrores.

Y después de este pequeño repaso a lo parabienes de la “Raza Blanca”, como es posible que a algunos aún se les llene la boca con orgullos raciales, razas arias, etc.
¿Como se puede defender tanto desmán?, ¿como se puede defender una doctrina que ha sido la culpable de tanto horror? En fin, no intento convencer a nadie, es simplemente mi opinión, que cada cual juzgue por sí mismo.