Por: Ana B. Vilchez

El 27 de abril de 2005, nació un bebé muerto en el Hospital Virgen de los Lirios de Alcoi, en Alicante. Por lo que los padres demandaron al hospital por negligencia médica.

La madre, María Irlanda Zarango de nacionalidad ecuatoriana, acudió al hospital el 26 de abril para una monitorización, cuando había cumplido 41 semanas de gestación. Según las declaraciones de los familiares, el personal médico que la atendió tardó 10 minutos en encontrar el latido del feto, aun así, la mujer no quedó ingresada. Sin embargo, alrededor de las doce de la noche ingresó en Urgencias al sentirse mal, y temiendo por lo ocurrido, repetía constantemente al personal médico que su hijo ya no tenía latido. El bebé, que pesó casi 4 kilos, nació muerto a las 20 horas de ser ingresada la madre.

En el mismo centro sanitario se realizó la autopsia, y en ese momento fue cuando surgieron las sospechas. Al finalizar, los médicos informaron a los padres del fallecido que la autopsia no había concretado las causas de la muerte, aunque apuntaba una posible compresión del cordón umbilical.

Los padres, ante todo lo sucedido, denunciaron al hospital por presunta negligencia.

Debido al retardo de los informes médicos de la autopsia y de la monitorización realizada al bebé, la familia aún no puede dar sepultura al feto que lleva más de un año muerto.