¿Sabías que la familia de Bin Laden ha mantenido relaciones comerciales con la familia Bush durante 25 años en empresas petrolíferas?
¿O que los Bin Laden invirtieron 2 millones de dólares en la empresa de Bush (padre), y que los Bin Laden mantienen relaciones comerciales con empresas tan conocidas como Citygroup, General Electric o Boeing (empresa aeronáutica y militar)?.
Y por qué no hablar de los directivos de la empresa petrolera Unocal, que mientras Bush era gobernador de Texas, se reunieron en Texas con los talibanes, con la idea de construir un gaseoducto en Afganistán, sin importarles que los talibanes mantuvieran uno de los regímenes más crueles y represivos del mundo. ¿Y el nuevo embajador estadounidense en Afganistán?, Zalway Khalized, que a su vez es asesor de la empresa Unocal, como el presidente de Afganistán que impusieron los Estados Unidos, Hamid Karzai, que ha sido empleado de la conocida empresa petrolera Unocal.... Y ¡qué casualidad!, Unocal es una de las muchas multinacionales que patrocinó la campaña electoral de Bush, como también le promocionó Coca-Cola, Pepsi-Cola, IBM, Microsoft, etc.
Y por qué no hablar también de la colaboración del abuelo de los Bush en la construcción de la maquinaria de guerra nazi, proporcionando un gran porcentaje de las materias primas que se usaron para rearmar al ejército alemán.
Todos estos materiales eran imprescindibles para la construcción de blindados, aviones de combate, cañones y bombas. Prescott Sheldon Bush (abuelo de George Bush), proporcionó los medios para construir más de un tercio de la máquina de guerra nazi. Una vez acabada la guerra, la familia Bush disfrutaba de una inmensa fortuna.
Este ejemplo nos vale para que no nos extrañemos cuando la industria militar de Estados Unidos anuncie que tengan superávit en sus economías desde el 11 de septiembre.
Demostrado está que las grandes empresas apoyan económicamente campañas electorales de los políticos; que una vez ganen las elecciones y obtengan el control del gobierno, utilizarán los medios e instrumentos del Estado (ejércitos, dinero público,...) para devolverles el "favor prestado" (para más información recomiendo la lectura del libro “Estúpidos hombres blancos” de Michael Moore donde explica de manera extendida como funcionan las elecciones en USA y también comenta las relaciones de las familias Bush-Bin Laden).
Deberíamos desenmascarar a estos criminales de despacho y a sus organizaciones empresariales, boicotearles y obligarles a que se coman la escoria que nos venden, las guerras que sufren los pueblos y de las cuales se benefician los empresarios.